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Roya. Qué es y cómo se combate

9 de abril de 2015
Roya
La enfermedad conocida como “la roya” se destaca dentro del ámbito de la patología vegetal por ser una de las afecciones más perniciosas y extensas que afectan a una amplia variedad de plantas cultivadas y silvestres en todo el mundo. Causada por un grupo diverso de hongos fitopatógenos del orden Pucciniales, la roya es notable no solo por su amplio rango de hospedadores, incluyendo importantes cultivos alimentarios y ornamentales, sino también por su capacidad para provocar reducciones significativas en el rendimiento.

Roya

Index

    Qué es la roya

    La roya es una enfermedad de las plantas causada por hongos del orden Pucciniales. Es conocida por su impacto significativo en una amplia gama de especies de plantas, tanto cultivadas como silvestres, afectando a cereales, vegetales, árboles y plantas ornamentales. La roya se caracteriza principalmente por la aparición de pústulas o manchas de color óxido en las hojas, tallos y frutos de las plantas infectadas, de donde deriva su nombre común.

    Causa y Ciclo de Vida

    Los hongos que causan la roya tienen un ciclo de vida complejo que, en muchos casos, implica alternancia entre hospedadores. Esto significa que pueden requerir de dos tipos diferentes de plantas para completar su ciclo de vida. Por ejemplo, la roya del trigo (Puccinia graminis) necesita alternar entre el trigo y el berberis para completar su ciclo. Estos ciclos pueden incluir hasta cinco etapas infecciosas diferentes, que producen esporas especializadas en cada etapa, facilitando su diseminación y la diversificación de estrategias de infección.

    Síntomas y Daños

    Los síntomas más comunes de la roya incluyen la formación de pústulas de color amarillo, naranja, rojo o marrón, que liberan esporas. Estas lesiones pueden debilitar significativamente a las plantas infectadas al interferir con la fotosíntesis y la transpiración. En casos severos, la enfermedad puede reducir el rendimiento de los cultivos, afectar la calidad de la fruta y, en las plantas ornamentales, disminuir su valor estético.

    Control y Manejo

    El manejo de la roya implica una combinación de prácticas culturales, uso de fungicidas y desarrollo de variedades resistentes. La rotación de cultivos, la eliminación de residuos de plantas infectadas y la selección de variedades resistentes son estrategias clave para reducir la incidencia de la enfermedad. El uso de fungicidas puede ser efectivo, pero debe manejarse cuidadosamente para evitar el desarrollo de resistencia en las poblaciones de hongos.

    Selección de Fungicidas

    La elección del fungicida adecuado es fundamental. Existen varios tipos de fungicidas disponibles, cada uno con diferentes modos de acción, como inhibidores de la síntesis de ergosterol, inhibidores de la respiración mitocondrial, y aquellos que interfieren con la síntesis de ácidos nucleicos o la división celular. La selección debe basarse en la especificidad del fungicida hacia el patógeno, su eficacia, el espectro de acción, y su perfil de seguridad ambiental y para la salud humana.

    Fungicidas de Contacto

    • Mancozeb: Un fungicida multi-sitio que interfiere con varios procesos enzimáticos del hongo. Es efectivo contra una amplia gama de enfermedades fúngicas, incluida la roya.
    • Cobre (como oxicloruro de cobre o hidróxido de cobre): Tiene propiedades fungicidas y bactericidas y es usado en una variedad de cultivos para controlar enfermedades fúngicas y bacterianas.

    Fungicidas Sistémicos

    • Triazoles (ej., tebuconazol, propiconazol): Inhiben la biosíntesis de ergosterol, un componente esencial de la membrana celular de los hongos. Son efectivos para el control preventivo y curativo de la roya.
    • Estrobilurinas (ej., azoxistrobina, piraclostrobina): Inhiben la respiración mitocondrial en los hongos y son efectivos contra una amplia gama de enfermedades fúngicas. Tienen propiedades protectoras, erradicantes y curativas.
    • SDHI (Inhibidores de la succinato deshidrogenasa, ej., boscalid): Inhiben una enzima clave en la cadena respiratoria de los hongos, lo que resulta en la muerte del patógeno. Son efectivos contra varias enfermedades, incluida la roya.

    Fungicidas con Modos de Acción Específicos

    • Fenilpirroles (ej., fludioxonil): Actúan alterando el flujo osmótico a través de la membrana celular del hongo, lo que detiene su crecimiento.
    • Carboxamidas (ej., fluxapyroxad): Similar a los SDHI, inhiben la cadena respiratoria del hongo.

    Consideraciones

    • Rotación de Productos: Para prevenir el desarrollo de resistencia, es importante rotar fungicidas con diferentes modos de acción.
    • Etiquetado y Recomendaciones: Siempre se debe seguir la etiqueta del producto y las recomendaciones locales para el uso de fungicidas, ya que las regulaciones y la efectividad pueden variar según la región y el tipo específico de roya.
    • Aplicación Correcta: La efectividad de los fungicidas también depende de su correcta aplicación, incluyendo el timing, la dosificación y la cobertura del cultivo.

    Antes de utilizar cualquier fungicida, es crucial consultar a un experto o una extensión agrícola para asegurarse de que el producto es adecuado y seguro para el cultivo específico y la enfermedad que se está tratando. Además, siempre es preferible integrar el control químico con prácticas culturales y biológicas para un manejo más sostenible de la enfermedad.

    Momento y Método de Aplicación

    El momento de la aplicación es crítico. Para ser más efectivos, los fungicidas generalmente deben aplicarse antes de que la infección se establezca o en las primeras etapas de desarrollo de la enfermedad. El monitoreo regular de las plantas y el conocimiento de las condiciones ambientales que favorecen el desarrollo de la roya pueden ayudar a determinar el momento óptimo de aplicación. La aplicación debe realizarse de manera que se asegure una cobertura uniforme de las partes susceptibles de la planta, utilizando técnicas y equipos que permitan alcanzar tanto el envés como el haz de las hojas.

    Rotación y Mezcla de Fungicidas

    Para evitar el desarrollo de resistencia, es esencial rotar fungicidas con diferentes modos de acción a lo largo de la temporada o entre temporadas. Además, la mezcla de fungicidas puede ser efectiva para manejar un espectro más amplio de enfermedades y reducir la presión de selección para la resistencia. Sin embargo, estas estrategias deben planificarse cuidadosamente para asegurar su efectividad y sustentabilidad.

    Integración con Otras Prácticas de Manejo

    El uso de fungicidas debe considerarse como parte de un manejo integrado de enfermedades (MIDE) que incluye prácticas culturales, como la rotación de cultivos, eliminación de residuos de cosechas, uso de variedades resistentes, y control de la humedad y la ventilación, para reducir la dependencia de los fungicidas y mejorar el control de la enfermedad en general.

    Consideraciones de Sostenibilidad y Seguridad

    Es crucial utilizar fungicidas de manera responsable para proteger la salud humana y el medio ambiente. Esto incluye seguir las recomendaciones de dosificación, evitar la aplicación cerca de cuerpos de agua, y utilizar equipo de protección personal. La selección de productos con menor riesgo y la aplicación precisa son esenciales para minimizar los impactos negativos.

    En resumen, el uso efectivo de fungicidas para combatir la roya requiere un enfoque cuidadoso y bien planificado que considere la especificidad del patógeno, el momento y método de aplicación, la rotación y mezcla de productos, y la integración con prácticas de manejo agronómico sostenibles. Esta estrategia integrada ayuda a asegurar un control efectivo de la roya, al tiempo que mantiene la sostenibilidad agrícola y la protección ambiental.

    Importancia Económica y Ecológica

    La roya tiene una gran importancia económica debido a las pérdidas que puede causar en la agricultura y la silvicultura. La reducción del rendimiento de los cultivos afecta tanto a la disponibilidad de alimentos como a la economía de las regiones agrícolas. Desde el punto de vista ecológico, la roya puede alterar los ecosistemas al cambiar la composición y la dinámica de las poblaciones vegetales, afectando no solo a las plantas hospedadoras sino también a la biodiversidad asociada.

    En resumen, la roya es un desafío importante en la gestión de plantas y cultivos en todo el mundo. La investigación continua en patología vegetal, mejora genética y prácticas agronómicas sostenibles es fundamental para combatir esta enfermedad y minimizar sus impactos en la agricultura y los ecosistemas naturales.

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