Proteger el repoblado o nuestros árboles

1.1 Protección contra daños producidos por animales

Para evitar que los animales silvestres o el ganado tumben o se coman (ramoneo) las jóvenes plantas repobladas o regeneradas naturalmente, para prevenir enfermedades y la afección de distintos patógenos, y evitar la propagación de incendios en la masa, se puede optar según convenga por alguno de los siguientes sistemas que paso a explicar:

Protectores forestales
  1. Cerramientos: Consisten en rodear la zona repoblada con una valla metálica. Es un sistema efectivo pero caro, reduciéndose el coste por hectárea a medida que aumenta la superficie a cerrar. Los cerramientos pueden resultar más baratos que la colocación de tubos cinegéticos en superficies superiores a las 2-5 ha, dependiendo de la densidad de plantación. Cuando los daños sean causados por los conejos, se cercará la zona repoblada con una malla conejera de unos 60 cm de altura y después se ahuyentarán o eliminarán los conejos que estén en el espacio repoblado.
  2. Tubos cinegéticos o protectores forestales. Tubos de malla plástica o metálica, de hasta 2 metros de altura (conejos 0,6 m; liebres 0,75 m; ovejas 1,2 m; vacuno 1,5 m; ciervos 1,8 m), que se entierran parcialmente en el suelo y se sujetan con un tutor. Algunos modelos proporcionan protección a la planta frente a los agentes climáticos (lluvia, luminosidad, viento, temperatura), malas hierbas y empleo de herbicidas. Los llamados tubos invernadero crean unas condiciones más favorables para el desarrollo de las plantas.

1.2 Protección frente a incendios

  • La posibilidad de propagación de un incendio durante los primeros años va a ser baja si se realiza un buen control de la vegetación.
  • En el proyecto de la repoblación se tendrá en cuenta la realización de estructuras lineales de prevención de incendios, como vías de acceso, cortafuegos o fajas auxiliraes de pista. Donde el proyecto prevea un cortafuegos, no se sembrará o plantará, y donde vaya una faja auxiliar la densidad de plantación será menor.
  • Las vías de acceso estarán flanqueadas por fajas auxiliares.
  • Cuando se trate de grandes superficies repobladas (más de 50 ha), es conveniente diseñar calles cortafuegos que podrán seguir las líneas de máxima pendiente cuando no haya riesgos de erosión.También servirán como vías de saca.
  • Cuando sea posible se hará un cortafuegos perimetral de al menos 3 o 4 metros de anchura mediante el paso de una grada, subsolado, etc.
  • Si se realizan plantaciones mixtas, se colocarán las especies menos inflamables en la parte exterior. En el caso de plantaciones puras, puede plantarse exteriormente una o dos líneas de especies más resistentes al fuego, como Robinia pseudoacacia, Gleditschia triacantos, Sophora japónica, Atriplex, etc.
  • Los árboles se mantendrán bien podados, sobre toto las especies que tienden a cerrar mucho la copa, y pueden dar continuidad vertical a la vegetación.

1.3 Protección frente a plagas y enfermedades

  • Durante la plantación se desecharán todas las plantas que presenten plagas o enfermedades.
  • Lo normal es que durante los primeros cinco años no se presenten plagas de insectos defoliadores, pero no se debe descuidar la vigilancia de la masa forestal, tratándose los focos que puedan aparecer.
  • En repoblaciones próximas a zonas forestales que presenten alguna plaga, como la procesionaria del pino, debe vigilarse periódicamente la plantación eliminándose rápidamente cualquier brote de la plaga.
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