Haya (Fagus sylvatica)

El haya (fagus sylvatica) es una frondosa de hoja caduca de amplia distribución. La podemos encontrar en toda Europa, relegándose en la península ibérica a la cornisa cantábrica y algunos hayedos relictos en la ibérica y en el sistema central.

Árbol típico de la España Atlántica, viviendo en zonas frescas y húmedas donde forma densas masas forestales y donde la sequía estival es menos acusada. Se caracteriza por sus bonitos tonos ocres en otoño, dando un aspecto muy vistoso a las masas compuestas por hayas.

Reino: Plantae

División: Magnoliophyta

Clase: Magnoliopsida

Subclase: Hamamelidae

Orden: fagales

Familia: fagaceae

Especie: Fagus sylvatica

Genero: Fagus Sylvatica

Haya en Otoño

Características

El haya (fagus sylvatica) es un árbol monoico de gran porte. Puede medir más de 30 metros, llegando a los 40. Suele presentar un fuste recto y ramificado, con las ramas creciendo paralelas al suelo. Cuando las hayas crecen en bosques con competencia de otras hayas, el tronco es recto, de un porte esbelto, pero cuando crece aislada con espacio, tiende a ensanchar siendo su tronco y su ramificación más extendida y naciendo más baja.

Tronco de haya

Tronco

Su tronco como decía antes, es recto, de corteza bastante lisa y de un color cenicienta tendiendo a blanquecino. Cuando crece de forma aislada las ramas comienzan a salir desde la base. Es sólo cuando se encuentra en una masa forestal, cuando el tronco esta libre de ramas.

En la foto adjunta, aparece un tronco de haya centenaria que ha crecido sin competencia, y por tanto, la ramificación comienza cerca de la base.

Hojas

Las hojas son simples, con los bordes lisos y tienen un disposición dística, es decir, se insertan en la rama en dos filas opuestas, una línea a cada lado de la rama alternativamente sobre los nudos.

Floración y fructicficación del haya

La floración se produce en la primavera. Las flores masculinas están compuestas por unas inflorescencias globosas colgadas de un largo pedúnculo. Las flores femeninas sin embargo, cuelgan de un pedúnculo más corto y son pequeñas, apareciendo engrupos de 1 a 3 flores.

Es ya hacia finales del Verano y principios del otoño en los meses de Septiembre y Octubre, cuando sus frutos, los hayucos, maduran. Estos hayucos, están tienen forma de tetraedro y poseen una cubierta lisa, marrón y lustrosa, y están dentro de una cápsula de cuatro balbas con pequeñas espinas que se abren cuando el fruto está maduro dejándolos caer.

Como curiosidad, para tener éxito en la recogida de hayucos, los recojo antes de que las balbas se abran, a finales de Agosto o principios de Septiembre cuando los hayucos todavía están en el árbol, para evitar que en otoño cuando ya hayan caído al suelo hayan sido devorados por la fauna, desde pequeños gusanos hasta mamíferos.

Los hayucos, al igual que las bellotas no pueden ser conservados sin humedad y con frío, lo que se llama semillas recalcitrantes, por lo que hay que sembrarlas en el mismo momento de su recogida para que no se estropeen y queden vanas.

Hábitat y requerimientos

Las hayas son árboles que precisan de humedad ambiental, suelos frescos y húmedos, y que no les afecten las altas temperaturas ni la sequía estival. Por esto mismo, se las puede encontrar en España en toda la cornisa cantábrica, donde el régimen de precipitaciones es elevado y las temperaturas muy suaves. Y conforme vamos bajando en latitud hacia el interior peninsular, sólo la encontramos en las laderas de orientación norte del sistema ibérico y en el sistema central oriental, en la zona de Segovia y Guadalajara, en orientaciones norte, donde los rayos del Sol inciden menos sobre ellas y los suelos se mantienen más frescos y húmedos. En el sistema central también las he podido encontrar en el curso de ríos ya más al sur, pero siempre ligadas a cursos de agua.

Las jóvenes plántulas de haya, soportan perfectamente la sombra, tanto de los hayedos como de otras especies como pinos o brezos. De hecho, en las primeras etapas de la vida de las hayas es conveniente que que sean protegidas de los rayos solares directos para que no se quemen las hojas y evitar así su excesiva transpiración al tener las raíces poco desarrolladas todavía.

El sistema radicular de las hayas es muy ruperficial, desarrollándose a pocos centímetros del suelo para captar todo el agua que cae sobre el suelo y para aprovecharse así del humus que crean sus hojas. Un humus de gran calidad del de haya,  muy fértil y rico en nutrientes.

Hayas en barranco